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Ir de Bangkok a Vientiane tiene algo de curioso: mucha gente lo hace casi sin querer. Van por el visado, cruzan la frontera, pasan una noche y vuelven. Visa run, le llaman. Pero hay otro grupo completamente distinto, el de los que van porque quieren ver Laos de verdad, y esos casi siempre se quedan más de lo planeado.
Comparativa rápida de opciones para ir de Bangkok a Vientiane
| Opción | Duración | Precio aprox. |
|---|---|---|
| 🚌 Bus nocturno Más económico | 10-12 horas | 700-1.000 baht Bus VIP gobierno tailandés. Salida desde Mo Chit ~20:00 h |
| 🚐 Furgoneta privada | 8-9 horas | 1.200-1.500 baht Disponible con paquete ida y vuelta. Menos cómoda |
| 🚂 Tren Perfecta de noche | ~11,5 horas | 281 baht (3.ª clase) / 784-874 baht (litera 2.ª clase) Directo desde Krung Thep Aphiwat. Inmigración a bordo en Nong Khai |
| ✈ Avión Más rápido | ~1 hora | 2.000-3.500 baht Desde Don Mueang o Suvarnabhumi. Incluye traslado al aeropuerto |
Tiene sentido. Vientiane no se parece a nada de lo que hay en la región. Si vienes de Bangkok, que es puro ruido, tráfico y movimiento constante, la capital laosiana te golpea con exactamente lo contrario: bulevares con árboles, el Mekong al fondo, templos tranquilos y esa rarísima sensación de que la ciudad tiene espacio de sobra. Los franceses estuvieron por aquí mucho tiempo y lo dejaron notarse: en los edificios gubernamentales, en el Patuxai, ese arco de triunfo laosiano que preside el centro como si nada. El Pha That Luang, la estupa dorada símbolo del país, y el Wat Si Saket, con sus nichos llenos de figuras de Buda, son de visita obligada.
La distancia entre las dos capitales es de unos 650 kilómetros por carretera, con la frontera en el Puente de la Amistad entre Nong Khai y Vientiane. Para cubrirlos tienes tres opciones: el bus nocturno, el tren directo que desde julio de 2024 llega hasta Vientiane sin transbordos, y el avión para quien va con el tiempo justo.
Ir de Bangkok a Vientiane en bus

El bus nocturno es la opción más económica y sigue siendo bastante popular. Sale de la terminal Mo Chit en Bangkok por la tarde o la noche, normalmente sobre las 20:00, y llega a la estación de Talat Sao en Vientiane a la mañana siguiente, tras unas 10-12 horas de viaje. El precio ronda los 700-1.000 baht en los buses VIP del gobierno tailandés, que son los más fiables en esta ruta. Llevan aire acondicionado y asientos reclinables.
En el paso fronterizo de Nong Khai hay que bajar del bus, pasar los controles de salida de Tailandia, cruzar el Puente de la Amistad en lanzadera y entrar en Laos. El visado laosiano se obtiene a la llegada: necesitas una foto de carné y el coste varía entre 30 y 45 dólares según la nacionalidad, pagadero en baht o dólares. Puedes reservar el billete online en 12go.asia, donde ves los horarios disponibles de las distintas compañías y bloqueas tu plaza sin tener que acercarte físicamente a la estación.
Para quien tiene aún menos presupuesto o simplemente hace un visa run, las furgonetas privadas cubren el trayecto en 8-9 horas por unos 1.200-1.500 baht, a veces con paquetes de ida y vuelta. Son más rápidas pero menos cómodas: vas apretado durante horas y los conductores tienden a ir a toda pastilla. Para un viaje tranquilo no son la mejor opción; para un visa run rápido funcionan perfectamente.
Llegar a Vientiane desde Bangkok en tren

Esta es la novedad más importante de los últimos años en esta ruta. Desde julio de 2024 existe un servicio ferroviario directo de Bangkok a Vientiane sin ningún cambio. El tren Rapid No. 133 sale de Krung Thep Aphiwat, la estación central de Bangkok, a las 21:25 y llega a la estación de Khamsavath en Vientiane a las 9:05 de la mañana, unas once horas y media en total. Los trámites de inmigración se hacen a bordo con una parada en Nong Khai, sin tener que bajar del tren arrastrando las maletas.
Los billetes cuestan 281 baht en tercera clase, con asientos y ventanas abiertas, y entre 784 y 874 baht en segunda clase con literas. Para pasar una noche en tren, el coche cama de segunda clase es sin duda la opción más inteligente: duermes, te ahorras una noche de hotel y llegas descansado. Los billetes se compran en la web de la State Railway of Thailand o a través de 12Go Asia, que agrupa toda la disponibilidad en una sola pantalla muy cómoda.
Un detalle práctico: desde la estación de Khamsavath el centro de Vientiane no está al lado. Hay buses lanzadera y tuk tuks esperando fuera. Calcula unos treinta minutos más para llegar al alojamiento. Aun así, el tren es sin duda la forma más cómoda y con más ambiente de hacer este viaje, especialmente si quieres empezar Laos sin llegar hecho polvo en un bus.
Viajar de Bangkok a Vientiane en avión
El vuelo es la opción más rápida, claro. Dura alrededor de una hora. Las compañías que vuelan directo en esta ruta son Thai AirAsia desde Don Mueang, Lao Airlines y Nok Air desde Suvarnabhumi. Los precios arrancan desde unos 2.000-2.500 baht si reservas con tiempo en las low cost, aunque suben bastante cuando te acercas a la fecha. Lao Airlines sale desde unos 3.000-3.500 baht e incluye habitualmente el equipaje facturado.
La ventaja del vuelo frente al tren no es tan clara como parece: tienes que sumar el traslado a los aeropuertos de Bangkok, la espera en el embarque y el trayecto desde el aeropuerto de Wattay al centro de Vientiane, que está a solo 3 kilómetros. Suma todo eso y el ahorro de tiempo real es de dos o tres horas respecto al tren. Si tienes prisa, el vuelo tiene sentido. Si no, el tren gana por goleada.
Qué hacer en Vientiane
Vientiane no es una ciudad para ir con prisas. Reserva el hotel antes de salir, sobre todo si te interesan las opciones junto al río, que son las más solicitadas y se llenan con bastante antelación. Las atracciones principales, el Pha That Luang, el Patuxai y el Wat Si Saket, se visitan cómodamente a pie o en tuk tuk en un solo día. El mercado de Talat Sao, cerca de la estación de buses, es el sitio perfecto para telas, platería y especias. Y los atardeceres junto al Mekong, con las luces de Nong Khai visibles al otro lado del río, son de esos momentos que se te quedan grabados a fuego.