Luang Prabang es de esas ciudades en las que la gente llega con dos noches reservadas y se queda una semana. Pero en algún momento hay que seguir, y desde aquí las opciones son más interesantes de lo que parece a primera vista. El río Mekong es la ruta más lenta y también la más memorable: el slow boat hacia la frontera tailandesa es uno de esos trayectos que vale la pena hacer aunque no tengas prisa. Luego están los buses hacia Vientiane o hacia Phonsavan, y el aeropuerto, pequeño pero con conexiones útiles a Bangkok y Chiang Mai.

No es un hub de grandes dimensiones, pero las rutas que salen de aquí tienen bastante carácter. En esta página tienes todo lo que hemos analizado saliendo desde Luang Prabang, con los tiempos reales y los detalles prácticos para cada trayecto.

Si estás pensando en hacer el slow boat, ten en cuenta que el trayecto hasta Huay Xai son dos días completos con parada en Pakbeng. No es un viaje para hacer con prisas, pero si tienes el tiempo, merece la pena. Reserva con antelación en temporada alta porque las plazas se agotan bastante rápido.

Para las rutas en bus, las carreteras en esta parte de Laos son sinuosas y los tiempos pueden alargarse según las condiciones. Consulta las guías individuales para saber qué esperar en cada trayecto antes de decidir.