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Ir de Phnom Penh a Banlung te lleva del bullicio de la capital camboyana hasta el rincón más remoto y menos visitado del país. Son dos mundos completamente distintos, unidos por una carretera de unos 470 kilómetros que cruza casi todo el nordeste de Camboya.
Comparativa rápida de opciones para ir de Phnom Penh a Banlung
| Opción | Duración | Precio aprox. |
|---|---|---|
| 🚌 Bus | 8-11 horas | 14-18$ VIP o sleeper hasta 25-28$ |
| 🚐 Furgoneta compartida Más económico | 7-9 horas | 13-15$ Poco espacio para maletas grandes |
| 🚗 Taxi privado Más rápido Ideal en grupo | 7-8 horas | 280-360$ Ideal dividido entre 3-4 personas |
Phnom Penh es la ciudad donde todo converge. El tráfico de motos que no para nunca, los mercados llenos a cualquier hora, el paseo junto al Tonle Sap y al Mekong. Wat Phnom, el Palacio Real, los restaurantes todavía animados a las diez de la noche. Es una capital que te atrapa enseguida, para bien y para mal, y funciona como el cruce casi obligado para moverte hacia el resto del país.
Banlung es otra historia. Capital de la provincia de Ratanakiri, es una ciudad polvorienta construida sobre un altiplano volcánico, rodeada de bosques, cascadas y aldeas de minorías étnicas khmer loeu. Las calles todavía son de tierra roja en algunos tramos de las afueras, aunque en los últimos años el asfalto ha llegado a casi todas partes. Aquí el ritmo cambia por completo, y muchos viajeros la usan como base para el Virachey National Park o para pasar unos días de trekking lejos de todo.
Ir de Phnom Penh a Banlung en bus

Casi todos los que hacen esta ruta terminan tomando el bus, simplemente porque es el medio con más salidas al día y sin necesidad de hacer cambios. Virak Buntham Express es la compañía de referencia, con salidas durante el día y al menos un bus nocturno que sale de Phnom Penh ya entrada la noche desde su estación en la calle 182, en Toul Kork.
El viaje dura entre 8 y 11 horas, según el tráfico y el estado de la carretera, sobre todo en el tramo después de Stung Treng, donde la lluvia puede retrasar bastante las cosas. Un billete estándar cuesta entre 14 y 18 dólares, mientras que las versiones VIP o sleeper suben hasta 25-28 dólares. En 12Go puedes comparar los horarios día por día y elegir entre el trayecto diurno y el nocturno, algo útil si quieres llegar a Banlung a primera hora de la mañana y ganar un día entero de visitas.
Además de Virak Buntham, en esta ruta también operan Rith Mony y Heng Sokkhoeun Express, con menos frecuencias pero precios parecidos. La llegada a Banlung es en la oficina de la NR78, cerca del monumento a la independencia, desde donde el centro se alcanza a pie o en tuk-tuk en pocos minutos. Buena parte del trayecto pasa por Kampong Cham, Kratie y Stung Treng, y de paso puedes aprovechar para ver los delfines del Irrawaddy en Kratie.
Viajar de Phnom Penh a Banlung en furgoneta o taxi compartido
Las furgonetas compartidas son la opción típica de quien viaja con la mochila al hombro y quiere ahorrar algunas horas respecto al bus grande. Suelen salir de los hostales del centro de Phnom Penh, con reserva directa en el propio alojamiento, y cuestan entre 13 y 15 dólares por persona.
La duración se mueve entre 7 y 9 horas, algo menos que el bus porque hacen menos paradas por el camino. El espacio a bordo, eso sí, es reducido, sobre todo si la furgoneta sale llena, y con maletas grandes cuesta meterlo todo en el maletero. A través de 12go.asia también encuentras algunas furgonetas listadas junto a los buses, con horarios actualizados y la opción de pagar online antes de salir.
Muchos de estos servicios hacen parada en Kratie para el cambio de vehículo o una pausa para comer, y algunos hostales de Banlung organizan la recogida directa en el alojamiento si lo pides con un día de antelación. El último asiento disponible suele liberarse en el último momento, así que en temporada alta, de noviembre a febrero, mejor reservar con margen.
Llegar a Banlung desde Phnom Penh en taxi privado
Quien viaja en grupo, o simplemente prefiere decidir por su cuenta cuándo parar, termina muchas veces alquilando un taxi privado. Cuesta más, pero te quita de encima cualquier preocupación por los horarios fijos.
El precio se mueve entre 280 y 360 dólares por todo el trayecto, una cifra que se vuelve razonable si se reparte entre tres o cuatro personas. El viaje requiere unas 7-8 horas seguidas, con la posibilidad de parar cuando quieras para fotos, comida o café por la National Road 7. Es también la forma más sencilla de organizar paradas en Kratie o Stung Treng sin depender de los horarios de un bus. Muchos conductores se encuentran a través del hotel de salida o directamente en la calle cerca de las estaciones principales de buses, y conviene acordar siempre el precio antes de subir.
Qué hacer en Banlung
El lago volcánico de Yeak Laom es el punto de partida casi obligado para cualquiera que llegue a Banlung, a unos diez minutos del centro. Es perfectamente circular, con agua limpia y fresca, gestionado por la comunidad tampuan, que obtiene de él su sustento a través de un pequeño museo cultural y una entrada simbólica.
Las cascadas son la otra gran atracción de la zona. Ka Tieng, Kachang y Cha Ong se alcanzan fácilmente en moto de alquiler, con caminos que cruzan plantaciones de caucho y aldeas de minorías étnicas. Para quien se queda algún día más, está también el Virachey National Park, una de las áreas protegidas más extensas y menos exploradas de Camboya, con treks de varios días organizados por algunas agencias locales en la ciudad.
Después de elegir el alojamiento, quizá uno de esos con vistas al bosque justo a las afueras del centro, conviene dedicar al menos una mañana al mercado de Banlung, con productos agrícolas, tejidos étnicos y café cultivado en el altiplano de alrededor. Quien tenga tiempo puede visitar también las aldeas tampuan y kreung de los alrededores, donde algunas familias ofrecen alojamiento en homestay y cuentan costumbres que en el resto de Camboya casi han desaparecido. Es un final de viaje lento, lejos del ritmo de Phnom Penh, y precisamente por eso muchos terminan quedándose más días de los que tenían pensado al principio.