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Ir de Phnom Penh a Don Det significa pasar del caos de una capital que nunca duerme a una isla del Mekong donde los coches simplemente no existen. Son unos 475 kilómetros de carretera camboyana y laosiana, pero el cambio de ritmo se nota mucho antes de llegar.
Comparativa rápida de opciones para ir de Phnom Penh a Don Det
| Opción | Duración | Precio aprox. |
|---|---|---|
| 🚌 Bus + barca (VET Air Bus Express / Asia Van Transfer) Única opción | 9-15 horas | 35-47 USD Reserva 1-2 días antes en temporada alta |
Phnom Penh te atropella en cuanto bajas del taxi. Tuk tuks que cruzan por todas partes, mercados que se desbordan sobre las aceras, edificios coloniales franceses junto al punto donde se juntan el Tonle Sap y el Mekong. Hay energía, hay un poco de caos, y en algunos barrios todavía se respira la historia reciente y pesada del país.
Don Det es justo lo contrario. Forma parte de las Si Phan Don, las cuatro mil islas del sur de Laos, y el único ruido de la noche es el de las hamacas que se mecen bajo las palmeras. Sin carreteras asfaltadas, sin motos, solo caminos de tierra y bungalós de madera junto al río. Entre las dos paradas hay una jornada entera de viaje, casi siempre con cambio de vehículo en la frontera, así que es más una pequeña expedición que una escapada para improvisar entre una cosa y otra.
Ir de Phnom Penh a Don Det en bus

Para esta ruta puedes contar con dos compañías fiables, VET Air Bus Express y Asia Van Transfer. Las dos ofrecen un billete combinado que cubre el bus más la barca hasta la isla, con el cruce ya incluido en el precio.
La salida suele estar fijada alrededor de las 7 de la mañana desde la terminal de Phnom Penh. No es un capricho de la compañía. El viaje ocupa el día entero, y salir temprano es la única forma de llegar a Nakasong antes de que oscurezca.
La ruta pasa por Stung Treng, donde suele haber una parada para comer, y luego llega a la frontera de Trapeang Kreal, en el lado camboyano. En el portal de reservas 12Go puedes comparar los horarios de las dos compañías y ver cuál tiene mejor enlace con la barca. Sobre el papel la duración indicada es de 9 a 11 horas, pero en la práctica conviene contar con algo entre 12 y 15 horas, sobre todo si hay cola en la frontera.
El visado para Laos se tramita directamente en la frontera de Veun Kham. Se paga en dólares, y el precio cambia un poco según la nacionalidad, así que lleva siempre billetes pequeños y en buen estado. Después del sello vuelves a subir a una furgoneta o un songthaew que te lleva hasta Nakasong, el último pueblo en tierra firme antes del agua.
El billete completo, bus más barca, cuesta entre 35 y 47 dólares según la compañía y la temporada. AVT sale de Koh Tral Street, en la zona oeste de la ciudad, mientras que VET tiene su terminal cerca de Cannon Rifle Roundabout. Conviene reservar con uno o dos días de antelación, sobre todo en temporada alta, porque las plazas se agotan rápido.
El equipaje normalmente no da problemas, pero ten en cuenta que durante los cambios de vehículo en la frontera tendrás que arrastrar la maleta tú solo durante unos metros. Lleva agua y algo para picar, porque las paradas no siempre son tan largas o frecuentes como esperarías en un viaje tan largo.
Llegar a Don Det desde Nakasong en barca
Desde Nakasong el último tramo se hace a pie, normalmente unos quinientos metros hasta el muelle sobre el Mekong. Desde ahí sale la pequeña barca que cruza hasta Don Det en pocos minutos.
Si llegas después de la puesta de sol, el precio de la barca puede subir un poco porque hace falta un transporte privado en vez de uno compartido con otros pasajeros. Conviene echar un vistazo a 12go.asia porque ahí encuentras también las combinaciones por separado de furgoneta más barca, útiles si viajas desde Stung Treng o desde otra ciudad laosiana y tus horarios no coinciden con las salidas directas desde Phnom Penh.
En cuanto bajas de la barca encuentras un pequeño muelle de madera, algún tuk tuk y a los chicos de las guesthouses dispuestos a llevarte la maleta. La isla se recorre entera a pie o en bicicleta en un par de horas. Aquí ni siquiera hace falta darse prisa, porque el tiempo pasa de una forma completamente distinta a Phnom Penh.
Qué hacer en Don Det
Don Det vive a ritmo lento. El día empieza tarde, con un desayuno largo en alguna guesthouse junto al río, y se cierra con la puesta de sol vista desde una hamaca o desde alguno de los bares sobre el agua, en la parte oeste de la isla.
Si quieres algo más activo, alquila una bicicleta y pedalea hasta Don Khone, la isla gemela conectada por un viejo puente francés construido en tiempos del ferrocarril colonial. Allí están las cascadas de Tat Somphamit, que por su caudal son de las más impresionantes de la zona, y alguna posibilidad de ver a los delfines del Irrawaddy un poco más al sur, aunque verlos no está garantizado. Para dormir en la isla la oferta va desde bungalós sencillos por pocos dólares la noche hasta alguna guesthouse algo más cuidada cerca del muelle norte, y reservar con un par de días de antelación evita sustos en los fines de semana de temporada alta.
Quien tiene más tiempo organiza también una excursión a las cascadas de Khone Phapheng, un poco más al sur, conocidas por la cantidad de agua que sueltan durante la temporada de lluvias, de las más potentes del Sudeste asiático. Se llega en un tuk tuk alquilado por media jornada, muchas veces compartido con otros huéspedes de la misma guesthouse para repartir el gasto.
Después de la ruta en bici, muchos terminan el día con un paseo en kayak por los canales más tranquilos antes de volver a Don Det para cenar. Las noches aquí se alargan despacio, entre una cerveza Beerlao y charlas con otros viajeros que, como tú, han llegado después de horas de bus. Es uno de esos sitios donde acabas quedándote un día más de lo previsto, y probablemente ese sea justo el punto.