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Ir de Bali a Nusa Lembongan es de los trayectos más fáciles que vas a hacer en Indonesia. Ni aviones ni transbordos complicados. Te basta con un barco rápido y media hora de mar. Así dejas atrás el tráfico del sur de Bali y llegas a una isla donde el ruido más fuerte es el de las motos.
Comparativa rápida de opciones para ir de Bali a Nusa Lembongan
| Opción | Duración | Precio aprox. |
|---|---|---|
| 🛥 Fast boat desde Sanur Más económico Recomendada | ~30 min | 150.000–250.000 rupias Hasta 400.000 rupias con traslado desde el hotel incluido |
| 🛥 Fast boat desde Serangan Cómoda desde el sur de Bali | ~30 min | Desde 257.000 rupias Salida desde instalaciones privadas, no desde la playa |
El punto de salida es casi siempre Sanur, en la costa este de Bali. Comparado con Kuta o Canggu es un sitio mucho más tranquilo, con su paseo marítimo peatonal, warungs frente a la playa y bastantes expats jubilados. Desde Kuta llegas en una media hora, si el tráfico te da tregua. Desde Ubud cuenta al menos una hora.
Nusa Lembongan está al otro lado del estrecho de Badung, a unos 20 km en línea recta de Sanur. Es una isla pequeña que recorres en moto sin prisas. Tiene dos zonas principales de desembarco, Jungut Batu al norte y Mushroom Bay un poco más al sur. Saber dónde te deja el barco importa más de lo que parece, porque te ahorra otro trayecto con la mochila a cuestas.
Ir de Bali a Nusa Lembongan en lancha rápida

Desde Sanur salen más de diez fast boats al día, desde primera hora hasta media tarde. La travesía dura unos 30 minutos, algo más si el mar está movido.
Hay un montón de compañías. Entre las más fiables están Rocky Fast Cruise, Scoot Fast Cruises, D’Camel Fast Ferry, Arthamas Express, Setia Fast Ferry y Glory Fast Boat. El billete de ida suele costar entre 150.000 y 250.000 rupias. Las compañías más cuidadas, tipo Scoot o Rocky, llegan hasta las 400.000 rupias. Eso sí, en ese caso el traslado desde el hotel va incluido.
No todos los barcos te dejan en el mismo sitio. D’Camel y Arthamas van a Jungut Batu, mientras que Tanis Fast Cruise atraca en Mushroom Bay. Rocky tiene un muelle privado en Jungut Batu, muy práctico si no quieres meterte en el agua. En 12go puedes ver horarios y precios de todas las compañías que salen de Sanur, con el punto de llegada de cada trayecto. Elige según dónde tengas el alojamiento y no solo por el precio más bajo.
Casi todos los operadores incluyen la recogida gratis en los hoteles del sur de Bali. Los más pequeños, eso sí, la limitan a Kuta, Seminyak y Sanur. Si te alojas en Canggu o en Ubud, compruébalo bien antes de reservar, porque el traslado te puede salir aparte. Otra opción es tirar de Grab o Gojek, que funcionan bien. De Kuta o Seminyak hasta Sanur pagas entre 60.000 y 100.000 rupias.
Las compañías piden estar en el puerto entre 30 y 60 minutos antes de la salida. Tómatelo en serio, sobre todo en temporada alta, cuando el check-in es un caos. Según el operador, puede que te toque meterte en el agua hasta las rodillas para subir a bordo. Mejor chanclas que zapatillas, y la mochila bien cerrada. Del equipaje se encarga la tripulación, que lo sube al techo o a popa.
Al llegar, si eres extranjero, también tienes que pagar la tasa de entrada de la regencia de Klungkung. Son 25.000 rupias por adulto y cubre Lembongan, Ceningan y Penida. No tiene nada que ver con la tasa turística de Bali de 150.000 rupias, que ya habrás pagado al entrar en la isla. Para la vuelta, ten en cuenta que los últimos barcos hacia Sanur salen entre las 16:00 y las 17:00.
Llegar a Nusa Lembongan desde Bali saliendo de Serangan

Sanur no es la única opción. Un poco más al sur, cerca de Benoa, está el puerto de Serangan. Lo usan algunas compañías pensadas para quien se aloja en Kuta, Seminyak o Nusa Dua y quiere evitarse el tráfico hasta Sanur.
Las dos más conocidas son Eka Jaya y Blue Water Express. Eka Jaya sale desde unas 257.000 rupias por trayecto. Blue Water Express tiene varias salidas al día y unas instalaciones propias en Serangan. Su recogida con aire acondicionado cubre Denpasar, Kuta, Legian, Seminyak, Sanur y Nusa Dua. A través de 12GO encuentras también las salidas desde Serangan, así compruebas en un momento si los horarios te cuadran mejor que los de Sanur. La travesía dura más o menos lo mismo, una media hora.
Lo bueno de Serangan es que se sale desde instalaciones privadas y no desde la playa. Blue Water Express, por ejemplo, te invita a un café mientras esperas para embarcar. Ya en Lembongan, te lleva al hotel en una recogida sin aire acondicionado. Cubre Jungut Batu, Mushroom Bay y llega hasta el Yellow Bridge. Muchos de estos barcos siguen luego hacia Lombok y las islas Gili. Si tu viaje continúa hacia el este, Lembongan se convierte en una parada perfecta sin tener que volver a Bali.
Qué hacer en Nusa Lembongan
La mejor forma de moverte por la isla es en moto, que alquilas prácticamente en cualquier sitio nada más desembarcar. Las carreteras son estrechas y en algunos tramos están llenas de baches, así que ve despacio.
El sitio más famoso es Devil’s Tear, un acantilado donde las olas rompen con una fuerza brutal y levantan salpicaduras altísimas. Desde septiembre de 2026 entra en el nuevo sistema de entradas de la regencia, así que cuenta con pagar un ticket aparte.
Muy cerca está el Yellow Bridge, el puente amarillo que une Lembongan con Nusa Ceningan. Ceningan es todavía más pequeña y salvaje, con calas escondidas y rocas desde las que la gente se tira al agua. Si quieres dormir cerca de esta zona, Mushroom Bay y la costa sur te quedan a mano. Para elegir alojamiento échale un ojo a las ofertas en las webs de reserva de hoteles, porque en temporada alta los mejores sitios vuelan. Jungut Batu, en cambio, tiene más ambiente por la noche y precios algo más bajos.
En el norte de la isla puedes meterte en canoa por el bosque de manglares. Es un plan relajado que gusta incluso a quien no es muy de naturaleza. Para hacer snorkel te basta con la propia Mushroom Bay, aunque las salidas en barco a Manta Point son otra historia. Ver mantas de cerca es de esas cosas que te llevas a casa.
Y si en algún momento no te apetece hacer nada, nadie te va a juzgar. Lembongan está hecha justo para un coco fresco y unas cuantas horas tumbado mirando las barcas de los recolectores de algas.