Índice de contenidos Show
Ir de Phnom Penh a Sihanoukville es la escapada al mar que tarde o temprano hace todo el que pasa por Camboya. Phnom Penh te la juegas desde el principio: sales del hotel pensando dar una vuelta rápida y dos horas después sigues caminando por el Mekong con el calor pegándote la camiseta a la espalda, tuk-tuks pitando por todas partes y el olor a pescado a la brasa subiendo desde los puestos de la acera. Caótica, ruidosa, con una historia muy pesada encima. Pero engancha, y mucho.
Comparativa rápida de opciones para ir de Phnom Penh a Sihanoukville
| Opción | Duración | Precio aprox. |
|---|---|---|
| 🚌 AutobúsRecomendado | 3–5 h Giant Ibis es la referencia | USD 9–21 Según compañía y clase |
| 🚐 MinivanMás rápido | ~3 h Menos paradas, más estrecho | USD 12–17 por persona |
| 🚂 TrenExperiencial | Más lento Horarios limitados | USD 7 aprox. |
| 🚕 Coche privadoPara grupos | ~2,5 h Por autopista E4 | USD 70-100 Precio por vehículo |
Sihanoukville es otra cosa. O mejor dicho, era otra cosa. Hasta hace unos años era un sitio tranquilo con playas, bares en la arena y mochileros bebiendo Angkor. Hoy ha cambiado bastante con los casinos y la construcción descontrolada, pero sigue siendo el punto de partida para las islas más bonitas de Camboya. Desde aquí salen los ferries para Koh Rong y Koh Rong Samloem, que todavía son paraísos con agua cristalina y playas de postal. Sihanoukville ya no es lo que era, eso está claro.
Pero sigue siendo la puerta de entrada a las islas, y eso vale. Merece quedarse una noche antes de coger el ferry. Las dos ciudades están a unos 230 kilómetros, por la National Road 4 y la nueva autopista que ha recortado bastante el trayecto. Bus, minivan, tren o coche privado, esas son las opciones. Y como en toda Camboya, los precios van en dólares.
Ir de Phnom Penh a Sihanoukville en bus

El bus es lo que coge la mayoría en esta ruta, y tiene sentido. Hay decenas de compañías cubriendo el trayecto cada día, con salidas desde primera hora de la mañana hasta entrada la noche. Los precios van desde 9 dólares para los más económicos hasta 21 para los servicios premium. El viaje dura entre 3 y 5 horas según la compañía y el recorrido.
Giant Ibis es la referencia, y también en esta ruta se confirma como la mejor de Camboya. Los billetes rondan los 12-15 dólares para los buses diurnos, con salidas a las 8:00, 9:30 y 12:30 desde la oficina en la calle 106 de Phnom Penh, cerca del mercado nocturno y el paseo fluvial. A bordo hay aire acondicionado, wifi, snack y agua incluidos. No tienen baño pero hacen una parada a mitad de camino. En Sihanoukville llegas cerca de Serendipity Beach. En 12go.asia puedes comparar horarios y precios de todas las compañías de una vez, sin volverte loco buscando en cada web por separado.
Si quieres gastar menos, compañías como Capitol, Larryta y SIMA Express tienen billetes a 9-13 dólares. El servicio es más básico pero funcionan. Virak Buntham y Airbus están en la franja media sobre 14-17 dólares y tienen buenas valoraciones. También hay sleeper bus nocturnos con salidas sobre las 22:00-23:30, cómodos si quieres ahorrarte una noche de hotel. Ojo: cada compañía sale desde su propia oficina, así que mira bien la dirección de salida cuando reserves.
Viajar de Phnom Penh a Sihanoukville en minivan
El minivan es una alternativa popular al bus, algo más rápido porque hace menos paradas. El trayecto dura unas 3 horas y los billetes cuestan entre 12 y 17 dólares. Las compañías principales son Virak Buntham, Larryta Express, Chan Moly Roth y Sovan Rithy Express, con salidas frecuentes durante el día.
El lado malo es que son más estrechos que un bus, con menos espacio para las piernas y el equipaje. En Camboya también pasa que las compañías mandan un minivan en vez del bus dependiendo de cuántos pasajeros haya ese día, así que no te sorprendas si el vehículo no es exactamente el que esperabas.
Llegar a Sihanoukville desde Phnom Penh en tren

El tren es la opción más lenta pero también la que tiene más encanto. Royal Railway Cambodia tiene una salida diaria en la línea sur. Sale de la estación central de Phnom Penh a las 7:00 y llega a Sihanoukville sobre las 12:40, seis horas de viaje. Diez dólares el billete. En 12go.asia puedes reservar con antelación y asegurarte el asiento, que no siempre sobran.
El tren pasa por Takeo, Kampot y Kep, así que el paisaje va cambiando durante todo el recorrido, arrozales, pueblos, una Camboya rural que desde la autopista en bus no ves ni por asomo. Al llegar, la estación de Sihanoukville está a unos 6 kilómetros de las playas, así que toca un tuk-tuk de 3-5 dólares para terminar. Los vagones no son ninguna maravilla, pero si tienes tiempo es una experiencia que merece.
Ir de Phnom Penh a Sihanoukville en coche privado
Desde que abrieron la autopista Phnom Penh-Sihanoukville, el coche privado tiene mucho más sentido. Antes eran 4 o 5 horas por una carretera llena de baches y camiones. Ahora son dos horas y media, peaje incluido. Un turismo estándar sale entre 70 y 75 dólares, un SUV o minivan entre 80 y 100, puerta a puerta con todo incluido.
Es la opción perfecta si viajas en grupo. Dividido entre 3 o 4 personas el coste se vuelve ridículo — unos 20-25 dólares por cabeza con el horario que elijas tú. Puedes reservar a través de agencias como Cambodia Taxi Driver o Taxi in Cambodia, que tienen conductores que hablan inglés.
Qué hacer en Sihanoukville
Sihanoukville hoy es sobre todo el trampolín para las islas, y tiene sentido tratarla exactamente así. Koh Rong y Koh Rong Samloem son los dos destinos principales, con ferries rápidos desde el puerto turístico que salen varias veces al día. Si te quedas en la ciudad, Otres Beach es la playa más tranquila, con algún bar en la arena donde pasar la tarde lejos del ruido del centro. Reserva el hotel con antelación si piensas dormir en las islas, especialmente en temporada alta, porque las opciones buenas en Koh Rong Samloem se agotan antes de lo que parece. El consejo general es no entretenerse demasiado en Sihanoukville y apuntar directo a las islas, donde todavía encuentras esa Camboya costera tranquila y algo salvaje que aquí ya casi ha desaparecido entre la construcción y el ruido.