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Vientiane no se parece a ninguna otra capital del Sudeste asiático. Nada de torres de cristal ni de caos de gran ciudad. Solo avenidas con árboles y templos que miran al Mekong. Hasta el aeropuerto respira ese mismo ambiente. El aeropuerto de Wattay es pequeño, ordenado, y se cruza en pocos minutos.
Es el principal aeropuerto internacional de Laos, junto con los más pequeños de Luang Prabang y Pakse. Desde aquí salen vuelos directos a Bangkok, Hanói y Seúl. También hay conexiones con Kunming, Cantón y Singapur. A esto se suman las rutas nacionales hacia Luang Prabang y otras ciudades del país.
El aeropuerto se ha modernizado con los años, en parte gracias a fondos japoneses, y se nota. Las instalaciones están limpias, con aire acondicionado. Los carteles en inglés hacen que todo sea fácil de entender, incluso en tu primer viaje a Laos.
Para muchos viajeros, Wattay es solo un punto de paso. Aquí se llega para conocer Vientiane, claro. Pero muchas veces se sigue enseguida hacia el norte en tren. Otras veces se baja hasta Vang Vieng el mismo día. Conocer bien la estructura ayuda a no perder tiempo en cuanto bajas del avión.
Cómo llegar al centro desde Wattay
La buena noticia es que el centro de Vientiane está muy cerca. Wattay se encuentra a unos 4 kilómetros del centro. Con tráfico normal bastan 15-20 minutos para llegar.
La opción más económica es el autobús lanzadera número 44, fácil de reconocer por su color verde. Sale de fuera de la terminal de llegadas y te lleva hasta la Central Bus Station, conocida también como Talat Sao. Por el camino para cerca de varios hoteles del centro. El billete cuesta 40.000 kips para adultos y 20.000 kips para niños. Se paga directamente a bordo. Los autobuses salen cada 30-40 minutos aproximadamente, de 8:00 a 19:30.
Si prefieres el taxi, el mostrador está justo a la salida de la sala de llegadas. Ahí pagas una tarifa fija que va entre los 60.000 y los 150.000 kips según la zona de destino. Antes de subir al coche te dan un resguardo para mostrar al conductor. Si viajas con alguien más, también resulta cómodo reservar antes un traslado privado. En ese sentido, el portal 12Go Asia reúne varias opciones con precios ya fijados. Algo útil si no quieres pensar en eso al bajar de un vuelo largo.
Una alternativa más informal son los tuk-tuks, aparcados justo a la salida de la terminal. Aquí el precio se negocia antes de salir, aunque rara vez supera los 70.000 kips hasta el centro. Desde hace algunos años también funcionan bien aplicaciones como Loca e inDrive, muy usadas en Vientiane. Grab y Uber todavía no han llegado aquí.
Las terminales de Wattay, internacional y nacional

La estructura de Wattay es fácil de entender. Hay dos edificios principales, muy cerca uno del otro y conectados a pie en pocos minutos.
La terminal internacional es la más moderna, inaugurada en 2018. Se encarga de todos los vuelos hacia y desde el extranjero. Allí encuentras tiendas duty free, alguna cafetería y una oficina de cambio de divisas. También hay una sala VIP de pago, útil si tienes tiempo que matar antes del vuelo.
El edificio más antiguo, en cambio, alberga la terminal nacional, dedicada a los vuelos internos hacia Luang Prabang y Pakse. Los servicios son más limitados, con un par de bares pequeños antes y después del control de seguridad. Si vuelas dentro del país no esperes las mismas tiendas que en la terminal internacional.
Servicios y cosas que conviene saber antes de salir

En Wattay no hay servicio de consigna de equipaje, algo importante a tener en cuenta. Si tienes horas muertas entre un vuelo y otro, mejor organizarte con tiempo. Por ejemplo, dejando el equipaje en un hotel del centro si te da tiempo a ir y volver.
El cambio de divisas funciona bien en las dos terminales, con oficinas y cajeros de varios bancos locales. También hay mostradores de las compañías telefónicas laosianas para comprar una SIM en cuanto llegas. Útil si todavía no tienes activada una eSIM.
Para los controles de seguridad no hace falta llegar con demasiada antelación. Normalmente bastan dos horas antes de un vuelo nacional y tres antes de uno internacional. Fuera de las horas de más movimiento, el aeropuerto se mantiene bastante tranquilo. Las colas en los controles rara vez se convierten en un problema serio.
Para quienes llegan sin visado, el visado a la llegada se tramita directamente en el mostrador correspondiente de la terminal internacional. Suele tardar entre 15 y 30 minutos, hace falta una foto tamaño carné, y el coste cambia según la nacionalidad. Conviene tener en cuenta que esta tasa se paga solo en efectivo y en dólares, nunca en kips. Por eso viene bien llevar ya preparados algunos billetes americanos aparte.
Continuar el viaje desde Vientiane
Wattay no es el único punto de partida para quien sigue viaje por Laos o hacia los países vecinos. A pocos kilómetros del aeropuerto hay dos estaciones de tren. Una pertenece a la línea Laos-China, y la otra es la estación de Khamsavath, en la línea hacia Tailandia.
Desde la estación Laos-China salen los trenes rápidos hacia Vang Vieng y Luang Prabang. Una opción cómoda para quien quiere subir hacia el norte sin coger otro vuelo interno. Desde la estación de Khamsavath, en cambio, sale el tren que cruza el puente de la amistad y llega hasta Bangkok. Útil si tu siguiente parada es Tailandia. En 12go.asia puedes consultar los horarios actualizados y reservar estos billetes con algo de antelación. Así te ahorras colas inútiles en la estación el día de la salida.
Entre taxis, autobuses lanzadera y las estaciones de tren cercanas, Wattay funciona bien como pequeño nudo para moverte por toda la región. Eso sí, su ambiente sigue siendo el de siempre, tranquilo como toda Vientiane.