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Ir de Vientiane a Kunming se ha vuelto mucho más fácil en los últimos años, y el salto entre los dos sitios es bastante llamativo. Laos con su ritmo lento y casi somnoliento por un lado, China frenética y moderna por el otro, dos países que comparten frontera pero que parecen de planetas distintos. Vientiane es probablemente la capital más relajada del mundo, no parece una capital de verdad. Es pequeña, tranquila, llena de templos budistas y todavía conserva ese aire colonial francés con sus bulevares arbolados.
Kunming en cambio es una ciudad china de pleno derecho, grande y moderna, aunque con la ventaja de tener un clima increíble durante todo el año. No en vano la llaman «la ciudad de la eterna primavera». También es la puerta de entrada al Yunnan, una de las provincias más bonitas de China, con las montañas de Shangri-La y las minorías étnicas.
Comparativa rápida de opciones para ir de Vientiane a Kunming
| Opción | Duración | Precio aprox. |
|---|---|---|
| 🚂 Tren Laos-ChinaRecomendado | ~9,5 h D88 (8:08) o D84 (11:25) desde VTE | 2.000.000–2.200.000 kip (2ª clase) Reservar con antelación en 12go |
| ✈ Avión directoMás rápido | ~2 h Desde aeropuerto Wattay | Desde 2.200.000 kip Reservando con antelación |
La distancia entre Vientiane y Kunming es de unos 800 kilómetros y tienes dos opciones reales: el tren de la Laos-China Railway, que ha cambiado completamente este trayecto, o el vuelo directo. El tren tarda unas 10 horas pero el viaje por las montañas es espectacular. El avión es más rápido pero suma tiempos de aeropuerto. Los dos se pueden reservar en 12go.asia sin complicaciones. Existe también la posibilidad de ir en autobús internacional, pero son 24 horas de viaje bastante duras y ya casi nadie lo hace.
Ir de Vientiane a Kunming en tren

El tren es sin duda la opción más interesante. La Laos-China Railway, inaugurada a finales de 2021, es la primera línea ferroviaria del Laos, un proyecto enorme financiado por China. Desde el 18 de julio de 2025 circulan dos trenes internacionales al día: el D88 y el D84.
El D88 sale de la estación de Vientiane a las 8:08 de la mañana (hora Laos) y llega a Kunming South a las 18:34 hora Laos, que son las 19:34 hora china. El D84 sale a las 11:25 y llega a las 22:08 hora Laos. El viaje dura unas nueve horas y media contando los controles fronterizos. Por el camino los trenes paran en Vang Vieng, Luang Prabang, Muang Xay, Boten (frontera Laos), Mohan (frontera China), Xishuangbanna, Pu’er y Yuxi antes de llegar a Kunming. Los billetes cuestan entre 2.000.000 y 2.200.000 kip para los asientos de segunda clase.
Comprar el billete siendo extranjero tiene su misterio. No aceptan tarjetas internacionales, solo puedes comprarlo en taquilla en efectivo o a través de la app de la LCR, que pide un número de teléfono laosiano. La opción más cómoda es reservar en 12go.asia, y conviene hacerlo cuanto antes porque el tren se llena rápido. Puedes comprobar disponibilidad directamente en el módulo aquí abajo.
Los trenes son modernísimos, iguales que los de alta velocidad chinos: aire acondicionado, asientos cómodos, enchufes en cada plaza, vagón restaurante y carrito de snacks. Viajan a 160 km/h. El paisaje es una pasada: sales de las llanuras de Vientiane, cruzas las montañas cársicas de Vang Vieng con picos que parecen de película, atraviesas el norte entre túneles larguísimos y viaductos a gran altura, y llegas al Yunnan. El tramo entre Vang Vieng y Luang Prabang es el más espectacular, básicamente un túnel continuo con aperturas de vez en cuando a vistas impresionantes. A bordo venden snacks, bebidas y noodles instantáneos, y hay agua caliente disponible para prepararte un té o un café.
La estación de Vientiane está a 14 km del centro, unos 330.000 kip en taxi. Es una estación nueva estilo aeropuerto, con tiendas, restaurantes y aire acondicionado. Preséntate al menos hora y media antes para los controles de seguridad e inmigración. Los controles para entrar en China se hacen en la estación antes de subir al tren, no hay que bajarse en la frontera. Te hacen rellenar formularios de inmigración y pasan el equipaje por rayos X. Lleva el pasaporte a mano porque te lo piden varias veces.
Llegas a Kunming South Station, conectada al centro por la línea 1 de metro en unos 30 minutos. La estación es enorme pero hay carteles en chino e inglés por todas partes. Una cosa importante: en China están bloqueados Google, WhatsApp e Instagram, así que descárgate una VPN antes de salir o usa WeChat.
Volar de Vientiane a Kunming

Si el tiempo apremia, hay vuelos directos. Tres compañías cubren esta ruta: China Eastern Airlines con unos 4 vuelos diarios, Lao Airlines con 1 vuelo diario, y Sichuan Airlines con otro. Prácticamente hay salidas a casi todas las horas. El vuelo dura solo 1 hora y 35 minutos. Los billetes salen desde unos 2.200.000 kip si reservas con antelación, aunque pueden subir bastante si lo dejas para última hora o viajas en temporada alta. Puedes buscarlo en 12go.asia igual que para otros trayectos del Sudeste Asiático.
El problema es que hay que sumar el tiempo en los aeropuertos. Presentarse hora y media antes, más la hora desde el aeropuerto de Kunming al centro, y al final pierdes igualmente 4-5 horas en total gastando el doble que con el tren. El vuelo tiene sentido si de verdad tienes el tiempo muy justo o encuentras una oferta buena.
Visados y documentos
Buenas noticias: hasta el 31 de diciembre de 2026, los titulares de pasaporte español no necesitan visado para entrar en China en estancias turísticas de hasta 30 días. Basta con el pasaporte con al menos 6 meses de validez. Si quieres quedarte más de un mes o tu viaje es después del 31 de diciembre de 2026, tendrás que solicitar el visado turístico en el consulado chino. Hay uno en Vientiane donde puedes hacer la solicitud, el proceso tarda unos días.
Qué esperar en Kunming
Kunming es moderna, con rascacielos por todas partes, pero tiene un centro histórico agradable y bastantes parques. Lo mejor es que es el punto de partida ideal para explorar el Yunnan, una de las provincias más interesantes de China. Las terrazas de arroz en terrazas de Yuanyang son Patrimonio de la Humanidad, las montañas de Shangri-La tienen monasterios tibetanos impresionantes, y Lijiang tiene una ciudad vieja que no te deja indiferente. Para alojarte lo mejor es la zona cerca del Green Lake Park o el casco histórico, desde donde te mueves fácilmente en metro.
La comida en Kunming es muy buena y bastante distinta al resto de China por la influencia de las minorías étnicas del Yunnan. Prueba los mixian, los noodles de arroz que son la especialidad local, y el pollo al vapor en olla de barro. La ciudad es menos agobiante que Pekín o Shanghái, así que si es tu primera vez en China es un buen sitio donde aterrizar sin que te engulla el caos desde el primer día. Para el alojamiento tienes buenas opciones en Agoda, tanto en el centro histórico como cerca de los parques.